Es
una planta
de origen tropical desconocida
para el consumidor europeo, aunque su uso como complemento
dietético empieza
a atraer el interés en la dieta de los estadounidenses y en la
industria alimentaria. Su composición apunta a su riqueza en
proteínas y en vitaminas (sobre todo A y C).Un número creciente de
estudios asocian la ingesta de moringa en polvo con numerosos usos
medicinales, como la mejora en la presión arterial, la glucosa y la
reducción del colesterol.
El aceite extraído
de la semilla tiene
una variedad y complejidad de esteroles, de ácidos grasos (abunda el
ácido oleico, al igual que en el aceite de oliva) y su riqueza en
vitamina E antioxidante hacen valioso al aceite y las semillas de
moringa para usarlos como complemento hipocolesterolemiante.
Delas hojas de
la moringa, con las que se puede elaborar jugo, el extracto crudo de
las hojas de la moringa tiene una significativa acción para reducir
el colesterol alto en ratas alimentadas con una dieta con alto
contenido en grasas. El uso tradicional que se da a las hojas también
es el de una verdura, que se añade a las ensaladas. Además, se ha
comprobado que el fruto tiene efectos hipocolesterolemiantes en
animales de experimentación.
Su
riqueza en aminoácidos esenciales (arginina, histidina, isoleucina,
leucina, lisina, valina, metionina, triptófano, fenilalanina,
treonina) en las hojas y en las vainas de la moringa hace que se
valore como un complemento dietético idóneo para reforzar el estado
nutritivo y aumentar el apetito también nutrientes esenciales, como
la vitamina A, la vitamina C y el calcio, difíciles de encontrar en
alimentos cotidianos en muchos de los países donde el árbol es
nativo.
Nunca está de mal saber trucos para ayudarnos a hacer dietas!
ResponderEliminarMe gusta mucho este tipo de entradas.